La línea C-5 de Cercanías Madrid, vital para los desplazamientos de miles de ciudadanos de Alcorcón y otras ciudades del sur, se prepara para una modernización sustancial. Renfe ha comenzado a recibir las primeras unidades de un encargo de 79 trenes a la empresa suiza Stadler, una inversión que supera los 1.300 millones de euros, según ha informado el Ministerio de Transportes.
Los primeros convoyes ya se encuentran en Aranjuez, donde se están llevando a cabo las últimas pruebas antes de su puesta en servicio. Si se cumplen los plazos establecidos, se espera que los nuevos trenes comiencen a operar a partir de septiembre, lo que representará un cambio importante para todas las líneas de Cercanías, con un impacto notable en la C-5 debido a su alta afluencia de pasajeros dentro de la Comunidad de Madrid.
Esta renovación permitirá un incremento de la capacidad de aproximadamente un 20% en comparación con la flota actual, un aspecto crucial para una línea que maneja un elevado volumen de usuarios diariamente. Además, esta es la primera gran actualización del servicio en casi dos décadas, enmarcada en un plan global que asciende a 3.500 millones de euros.
Los nuevos trenes, de los modelos T100 y T200, ofrecerán una mayor capacidad, pudiendo transportar hasta 1.884 pasajeros en los modelos más grandes. También incorporarán mejoras en accesibilidad, con espacios adaptados para personas con movilidad reducida, enchufes USB, conexión wifi, sistemas de información avanzados, videovigilancia y zonas específicas para bicicletas.
Desde el Ministerio de Transportes se subraya que esta modernización tendrá un efecto directo en la calidad del servicio. Para municipios como Alcorcón, donde la línea C-5 es una conexión esencial con Madrid, la llegada de estos trenes representa una mejora largamente esperada, tras años de incidencias y saturación, especialmente desde el inicio de las obras de la A-5.




