El incidente ocurrió el pasado jueves 9 de abril, cuando los agentes recibieron un aviso urgente sobre un menor que no podía respirar. Al llegar al lugar, confirmaron la extrema gravedad de la situación y procedieron a un traslado inmediato al hospital.
Durante el trayecto en el vehículo policial, dos agentes se sentaron en la parte trasera con el bebé. Uno de ellos aplicó maniobras de Heimlich adaptadas para lactantes, mientras el otro intentaba extraer el cuerpo extraño de la boca del pequeño.
Posiblemente con un trozo de manzana, y no conseguía respirar.
Finalmente, el trozo de manzana fue extraído con éxito, y el bebé comenzó a respirar, aunque con dificultad. A su llegada al hospital, el menor fue estabilizado e ingresó en estado crítico, siendo posteriormente trasladado al Hospital Gregorio Marañón.
La Policía Municipal ha confirmado que el pequeño se ha recuperado completamente, destacando una vez más la eficaz y rápida actuación de los agentes en situaciones de emergencia.




