La escena central de la hoguera, instalada en la Plaza de España, representa a un Donald Trump ataviado con toga romana, sentado en un trono construido sobre una montaña de escombros. Sostiene un misil a modo de espada romana, simbolizando su ambición y una política internacional errática. En su mano porta un globo terráqueo reducido, representando cómo la guerra lo destruye todo.
El concejal de Cultura, Luis Domínguez, explicó que "Getafe tiene un alma reivindicativa, y la mostramos también durante nuestras fiestas, con una chamá de triste actualidad, donde denunciamos el poder que se sostiene sobre el conflicto, la destrucción y la manipulación global". Otra escena muestra dos gallos enfrentados luchando sobre una representación simplificada del planeta, metáfora de los conflictos internacionales convertidos en peleas de poder.
Una fábrica que produce soldados etiquetados como 'bulo', 'fake' y 'odio' avanza en cadena, representando la creación sistemática de desinformación y su impacto social. Fuentes municipales señalan que la escena "denuncia la fabricación intencionada de discursos que generan división y conflicto", subrayando la industrialización de la manipulación mediática.
En otra representación, un misil 'humanizado' arrastra una pesada carga para un ciudadano, simbolizando bienes de primera necesidad como el vino y el aceite, lastrados por aranceles y subidas de precio a causa de la guerra, dificultando la vida cotidiana.
La última escena presenta a una niña interactuando con un entorno dividido. Un muro muestra dibujos infantiles llenos de vida, reflejo de su realidad previa a la guerra, mientras que el otro lado muestra un contexto de conflicto y deterioro, poniendo el foco en las víctimas invisibles de las guerras: la infancia.




