La movilidad en Alcorcón ha sido un desafío reciente, especialmente con las obras de soterramiento de la A-5, que han generado congestión constante. Esta situación ha impulsado a miles de vecinos a optar por el transporte público, convirtiendo la línea C-5 de Cercanías Madrid en una arteria fundamental para sus desplazamientos diarios.
A pesar de su creciente importancia, la C-5 ha sido objeto de críticas debido a sus frecuentes incidencias, incluyendo retrasos, averías y trenes saturados, especialmente en estaciones como Alcorcón Central y San José de Valderas. Estas problemáticas han motivado numerosas reclamaciones al Ministerio de Transportes para mejorar la calidad del servicio.
El objetivo es claro: modernizar la línea, aumentar su capacidad en un 60% y mejorar tanto la señalización como la accesibilidad.
La inversión anunciada por el Ministerio de Transportes busca una modernización profunda de la línea, que incluirá la ampliación de andenes para trenes más largos y la implementación del sistema ERTMS Nivel 2, un estándar europeo que optimizará la circulación y reducirá los tiempos de espera. También se prevén mejoras en las estaciones para facilitar el acceso a personas con movilidad reducida.
Sin embargo, estas mejoras implicarán interrupciones en el servicio. Se esperan cortes importantes, como el previsto para el verano de 2027 entre Atocha y Cuatro Vientos, con una duración de aproximadamente cuatro meses, y otras interrupciones en 2028. Para mitigar el impacto, se habilitarán planes alternativos con autobuses y refuerzos coordinados con el Consorcio Regional de Transportes.
Además de las mejoras en la infraestructura actual, se retoma la discusión sobre la ampliación de la C-5 hacia el suroeste, con un enfoque en la conexión con Navalcarnero y posibles ramales a municipios cercanos como Villaviciosa de Odón o Boadilla del Monte. El Ministerio de Transportes ya ha iniciado un estudio de viabilidad para estas extensiones, que podrían transformar la movilidad en el sur de la Comunidad de Madrid.
La renovación también alcanzará a la flota de trenes. Para 2031, se espera la incorporación de nuevos convoyes con mayor capacidad, accesibilidad total, espacios para bicicletas y carritos, así como servicios modernos como wifi y enchufes USB. Esta modernización busca no solo mejorar la experiencia del usuario, sino también aumentar la eficiencia y reducir las incidencias técnicas, recuperando la confianza de los vecinos de Alcorcón.




