Fuenlabrada se consolida como ciudad intermedia con ambiciosos proyectos de transformación

La localidad madrileña impulsa la regeneración urbana, la construcción de vivienda protegida y la mejora de servicios, buscando un futuro más moderno y sostenible.

Fachada del ayuntamiento de Fuenlabrada con balcón y barandillas de hierro, bajo la luz del sol de la tarde.
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Fachada del ayuntamiento de Fuenlabrada con balcón y barandillas de hierro, bajo la luz del sol de la tarde.

La ciudad de Fuenlabrada se encuentra en una fase de profunda transformación, con iniciativas que abarcan desde la regeneración urbana y la rehabilitación de edificios hasta la planificación de 8.000 nuevas viviendas, buscando consolidarse como una de las grandes ciudades intermedias de Madrid y Europa.

La dirección municipal defiende que Fuenlabrada ha superado estigmas pasados y se proyecta hacia el futuro con un enfoque en la sostenibilidad y la modernidad. Un Plan General de Ordenación Urbana, que definirá el desarrollo de la ciudad durante los próximos 20 años, es una de las iniciativas clave en esta estrategia.

"Fuenlabrada quiere estar en el espacio de las grandes ciudades intermedias, donde tenemos algo que aportar."

la dirección municipal
Entre los proyectos destacados se encuentra el Museo de Arte Urbano, que busca atraer turismo y visitantes de la capital para conocer los murales y la actividad cultural de la ciudad. La rehabilitación de edificios en diversos barrios, financiada en parte por fondos europeos Next Generation, es fundamental para la regeneración y mejora de la eficiencia energética de las viviendas.
En cuanto a la vivienda, el nuevo Plan General prevé la construcción de 8.000 nuevas unidades, con el objetivo de que el 60% sean protegidas. La dirección municipal ha expresado su preocupación por el coste de estas viviendas, buscando mecanismos para que sean accesibles, especialmente para los jóvenes. Se han implementado ayudas como el pago de servicios básicos (luz y agua) para jóvenes en alquiler y el proyecto SHARE, que facilita espacios compartidos para mayores y jóvenes.
Otro punto de preocupación es la situación del colegio Yvonne Blake, que acumula años de retrasos en su construcción. La dirección municipal ha criticado la gestión de este proyecto, especialmente la construcción por fases, y ha manifestado su inquietud ante la posibilidad de que el centro no pueda abrir el próximo curso, afectando a las familias del barrio del Vivero.

"Me preocupa que el Yvonne Blake no pueda abrir el próximo curso."

la dirección municipal
La falta de médicos en la ciudad es otra de las reivindicaciones constantes. La dirección municipal ha denunciado la normalización de esta situación y ha expresado su temor de que la apertura de un nuevo centro de salud en el barrio del Vivero se realice sin la dotación de personal necesaria, lo que podría desatender otros centros existentes. Se ha comprometido a seguir exigiendo a la Comunidad de Madrid la cobertura adecuada de los servicios sanitarios públicos.
Respecto a la tasa de basuras, la dirección municipal ha reconocido el malestar generado, pero ha defendido su aplicación como una obligación impuesta por la Unión Europea. Ha destacado que Fuenlabrada ha logrado aplicar bonificaciones de hasta el 30% para aquellos ciudadanos más comprometidos con el reciclaje, aliviando la presión fiscal en comparación con otros municipios.

"No me gusta la tasa de basuras, pero tengo la obligación de aplicarla."

la dirección municipal
Finalmente, la dirección municipal ha reiterado su rechazo al centro de menores de La Cantueña, calificándolo de decisión injusta para Fuenlabrada y lamentando la falta de respaldo judicial. Ha criticado la forma en que se estableció y la instrumentalización política de la ciudad en este asunto. En el ámbito político local, ha observado un clima de crispación general, pero ha afirmado que la ciudadanía de Fuenlabrada está comprometida con el proyecto de ciudad que se está impulsando.