El consistorio madrileño y la entidad APRAMP mantienen su compromiso para ofrecer una vía de salida, apoyo social y herramientas que permitan a numerosas mujeres reconstruir sus vidas, alejadas de la violencia, la precariedad y la exclusión social.
La concejala de Feminismo, Raquel López, subrayó que la explotación sexual representa una de las formas más severas de violencia y desigualdad, y defendió la importancia de potenciar recursos que faciliten la recuperación de proyectos vitales, oportunidades laborales y sociales para estas mujeres.
Este acuerdo, vigente desde 2005, suma dos décadas de trabajo conjunto. La asociación cuenta con equipos especializados que, mediante una unidad móvil, recorren zonas donde se ejerce la prostitución para ofrecer información, orientación, atención directa y acompañamiento personalizado.
Adicionalmente, APRAMP imparte formación a profesionales municipales, incluyendo policías, educadores y trabajadoras sociales, con el fin de mejorar la detección y atención ante posibles casos de trata y explotación sexual.
La Junta de Gobierno Local ha dado luz verde a una aportación municipal de 30.000 euros para asegurar la continuidad de este proyecto, cuyo objetivo es devolver la dignidad, seguridad y nuevas oportunidades a las mujeres participantes.




