Los estudiantes de la VI promoción de un centro educativo en Parla, muchos de los cuales han formado parte de la institución desde sus inicios, culminaron su ciclo escolar en un evento lleno de significado y sentimiento. La ceremonia no solo representó el cierre de una fase académica, sino también un momento de reflexión sobre el crecimiento personal y del propio colegio.
Un aspecto central de la graduación fue la imposición de medallas, un gesto íntimo que buscaba encomendar a los alumnos a la protección del Sagrado Corazón de Jesús antes de que emprendieran nuevos caminos. Este acto, acompañado por profesores, el director y uno de los capellanes, subrayó los valores y la identidad del centro educativo.
“"Educar nunca ha significado únicamente transmitir conocimientos, sino acompañar a cada alumno para ayudarle a descubrir quién está llamado a ser."
La medalla entregada a los graduados posee un rico simbolismo. En su anverso, se aprecia la imagen de San Juan Pablo II, patrón del colegio, rodeada por una corona de laurel que evoca el esfuerzo y la victoria. También incluye la figura del Espíritu Santo, elemento clave en el escudo de la Fundación Educatio Servanda, y las llaves de San Pedro junto a la tiara papal, que simbolizan la conexión del colegio con la Iglesia Católica y sus raíces cristianas.
El reverso de la insignia destaca el Sagrado Corazón de Jesús, representando la entrega, el amor y la guía para la vida de los estudiantes. Este elemento busca ser una brújula para los jóvenes en sus futuras etapas universitarias, profesionales y personales, recordándoles los valores y el propósito de vida inculcados durante su formación.




