La decisión se produce después de que la Comunidad de Madrid suspendiera a finales de julio la concesión del estadio de Vallecas al detectar importantes deficiencias relacionadas con la seguridad. Esta situación dejó al Rayo sin un recinto confirmado para sus encuentros como anfitrión.
Una de las alternativas que se barajaba era El Plantío, en Burgos, una opción que generó rechazo entre parte de la afición rayista por la distancia. Por el momento, el acuerdo entre Leganés y Rayo se limita al encuentro contra el Alavés.
El club pepinero facilitará sus instalaciones en coordinación con la Comunidad de Madrid, bajo una serie de garantías para proteger los intereses de los seguidores locales y del propio CD Leganés.
El Rayo iniciará la competición liguera como visitante el 15 de agosto frente al Sevilla. El partido contra el Alavés será el primero en casa, aunque lejos de Vallecas. Butarque ya acogió un encuentro del equipo madrileño la pasada temporada, el derbi contra el Atlético de Madrid, debido al mal estado del césped de Vallecas.
El CD Leganés destinará parte de los ingresos del encuentro a una iniciativa para su afición, reconociendo el vínculo de los seguidores con Butarque.




