La formación popular ha manifestado su descontento con el alcalde, Javier Ayala, y su equipo, quienes votaron en contra de la propuesta. Según el Ayuntamiento, la negativa se debe al incremento de los precios de los suministros, esperando un momento más favorable para llevar a cabo las obras. Además, fuentes municipales han señalado que el asfaltado se realiza habitualmente en agosto para minimizar las molestias a los vecinos.
La iniciativa del PP buscaba una intervención inmediata en numerosas calles de Fuenlabrada que presentan un deterioro significativo, con baches y socavones que comprometen la seguridad vial. Sin embargo, el consistorio defiende que ya se ha implementado un plan de choque para bacheado, reparando aproximadamente 200 puntos conflictivos.
“"No se trata de casos aislados, sino de un problema extendido por toda la ciudad. Estamos hablando de un deterioro generalizado en todos los barrios de Fuenlabrada, consecuencia directa de años sin mantenimiento ni planificación."
El Partido Popular considera “incomprensible” que el Gobierno municipal haya rechazado una medida que responde a una demanda creciente de los ciudadanos. Han criticado que esta situación se produce mientras los vecinos soportan una elevada presión fiscal, lo que, a su juicio, no se traduce en una inversión adecuada en infraestructuras básicas.
Para el PP, la postura del Gobierno de Ayala evidencia una falta de prioridades y una gestión deficiente. Han anunciado que continuarán exigiendo la reparación de aceras y el asfaltado de la ciudad. Por su parte, el Ayuntamiento ha indicado que se prevé una inversión de cerca de un millón de euros en asfaltado, superando los 800.000 euros destinados en el periodo anterior.




