La investigación se inició a mediados de marzo, después de que la Universidad Rey Juan Carlos presentara una denuncia por la desaparición de 59 cámaras de uno de sus edificios en Móstoles. Las pesquisas policiales llevaron a los agentes a identificar al sospechoso y a localizar el material en su domicilio.
Según informaron fuentes de la Policía Nacional, las indagaciones revelaron que el equipo sustraído estaba siendo ofrecido para la venta en una plataforma digital, utilizando el perfil del ahora detenido. Esta información fue clave para avanzar en el caso.
El registro de la vivienda del sospechoso, llevado a cabo el 15 de abril en Alcalá de Henares, permitió a los agentes recuperar 52 de las cámaras robadas. El valor estimado de este lote de dispositivos ascendía a 40.000 euros, y ya ha sido devuelto al centro universitario afectado.
Adicionalmente, durante la inspección del domicilio, se encontraron más de 21.000 euros en efectivo. El individuo arrestado enfrenta cargos por un presunto delito de receptación, relacionado con la posesión y venta de bienes robados.




