Denuncian masificación y deterioro en el Centro Penitenciario Madrid III-Valdemoro

La sección sindical de CSIF alerta sobre la situación de inseguridad, falta de personal y presencia de chinches en los módulos más conflictivos de la prisión.

Imagen de un pasillo de prisión con poca luz y celdas, simbolizando la masificación y el deterioro.
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Imagen de un pasillo de prisión con poca luz y celdas, simbolizando la masificación y el deterioro.

La sección sindical de CSIF en el Centro Penitenciario Madrid III-Valdemoro ha alertado sobre la situación de masificación, inseguridad y deterioro que, según denuncia, padecen los trabajadores en los módulos más conflictivos de la prisión.

En un comunicado, el sindicato asegura que los tres módulos considerados más problemáticos superan actualmente el centenar de internos cada uno y advierte de que la cifra continúa creciendo. Además, ha denunciado la presencia de chinches en uno de los departamentos del centro penitenciario.
La organización sindical sostiene que, en determinados turnos, únicamente dos funcionarios deben atender a más de cien reclusos, entre los que habría internos considerados peligrosos, conflictivos o inadaptados. A juicio de la organización, esta situación incumple “las normas básicas de seguridad penitenciaria” y responde a unas condiciones “insostenibles”.

"Esta situación incumple las normas básicas de seguridad penitenciaria y responde a unas condiciones insostenibles."

el sindicato
El sindicato también vincula el aumento de la tensión en el centro a la llegada de internos procedentes de otras cárceles tras progresiones rápidas a segundo grado, así como a la elevada presencia de presos con patologías psiquiátricas, enfermedades mentales y problemas de adicciones.
Asimismo, se ha denunciado el deterioro de las instalaciones de los módulos conflictivos, donde aseguran que existe una importante falta de iluminación. Las luminarias acumulan suciedad y residuos, dejando algunas zonas prácticamente a oscuras y dificultando operaciones de alto riesgo como la apertura y cierre de celdas.
Ante esta situación, se reclama la instalación urgente de nuevos puntos de luz y focos en los patios, donde la visibilidad actual resulta insuficiente para el control de los internos. También se exige renovar el sistema de videovigilancia, que consideran “obsoleto e insuficiente” para un centro penitenciario de estas características.
Otro de los problemas señalados es la ausencia de médicos en varios turnos. Según el sindicato, el centro carece de facultativos durante mañanas, noches, festivos y fines de semana, lo que complica la evaluación clínica de los internos y dificulta la aplicación de sanciones disciplinarias.
La falta de personal médico incrementa la carga de trabajo de enfermeras y auxiliares. Para compensar esta carencia, Instituciones Penitenciarias ha implantado un sistema de telemedicina compartido entre cuatro prisiones, aunque el sindicato considera que la medida resulta insuficiente.
Finalmente, se ha alertado de la aparición de chinches en el módulo 9, donde los insectos se encuentran tanto en la cabina como en los baños. La organización asegura haber comunicado la situación a la dirección y a la administración del centro, aunque denuncia que todavía no se han realizado trabajos de fumigación.
Ante este escenario, el sindicato reclama medidas urgentes, entre ellas el reconocimiento de los funcionarios de prisiones como agentes de la autoridad y la actualización de los medios coercitivos disponibles. Asimismo, exige a Instituciones Penitenciarias una actuación inmediata para garantizar la seguridad de los trabajadores y el correcto funcionamiento de la cárcel madrileña.