La trayectoria de este espacio está vinculada a la evolución de la oferta de ocio en Alcorcón. Los inicios de esta actividad se remontan a la década de los cincuenta, cuando se comenzaron a realizar proyecciones en un salón de baile local, atrayendo a cientos de residentes en una época donde la población del municipio era reducida.
A lo largo de los años, la gestión de diversas salas de exhibición permitió que los estrenos cinematográficos llegaran a la ciudad, fomentando un hábito cultural que se mantuvo durante generaciones. En 1975, la apertura de nuevas instalaciones marcó un hito en la infraestructura recreativa del municipio, facilitando el acceso a producciones que anteriormente solo se proyectaban en la capital.
La inauguración de El Castillo en 1985, ubicado en Villaviciosa de Odón, dio continuidad a esta filosofía de proximidad. El recinto ha mantenido su actividad durante cuatro décadas, adaptándose a los tiempos sin perder su carácter familiar y su oferta de cine bajo las estrellas.
Actualmente, la gestión de diversos espacios culturales en la región permite que el legado de estas iniciativas siga vigente. Más allá de la tecnología empleada en las proyecciones, el impacto de estos recintos reside en su capacidad para haber servido como lugares de convivencia y memoria colectiva para los habitantes de Alcorcón y sus alrededores.




