El operativo, diseñado para garantizar la tranquilidad durante las celebraciones, concentrará la mayor parte de sus efectivos en el recinto ferial, las zonas de conciertos y las casetas. Más de 70 agentes cubrirán específicamente los turnos de tarde y noche, momentos de mayor afluencia de público.
La estrategia de seguridad integra a la Policía Local, la Policía Nacional, Protección Civil y el cuerpo de Bomberos. Este despliegue se apoya en medidas implementadas desde 2019, como la vigilancia privada, el uso de siete cámaras operativas las 24 horas y un sistema de megafonía conectado con las casetas para gestionar incidencias.
Dentro del programa festivo, el Gobierno local mantendrá el Punto Violeta para prevenir agresiones machistas. Según datos oficiales, el municipio mantiene una tasa de criminalidad situada once puntos por debajo de la media regional, reforzada recientemente con la incorporación de 16 nuevos agentes a la plantilla de la Policía Nacional.




