La imagen, capturada en una esquina que albergaba el antiguo centro cívico, evoca la atmósfera vibrante de Alcorcón en aquella época. Se percibe el murmullo de conversaciones, saludos y risas, característico de un pueblo con una identidad muy marcada.
El lugar servía como punto de reunión para todas las generaciones. Los mayores compartían tertulias en los bancos, observando el discurrir de la tarde, mientras los jóvenes esperaban la llegada de amigos para planificar sus actividades de fin de semana.
Los sábados, alrededor de las siete de la tarde, la cita era ineludible. En una época sin dispositivos móviles, la asistencia era un compromiso tácito. La fotografía trae a la memoria nombres como Javi, Alex, Ana, Elena y Mamen, parte de un grupo más amplio que compartía aquellas tardes.
El '20 años' trascendía su función de simple punto de encuentro; era el inicio de planes que incluían locales como el Ancla’s, el Don Té, el Oye, Macuilxo o Sky. La esencia residía en la compañía, la conversación y la sensación de tener la tarde entera por delante.
Aunque la esquina ha evolucionado con el tiempo, la fotografía permite revivir una época y una forma de entender la vida en comunidad en Alcorcón, donde las calles eran el principal escenario de la interacción social.




