El informe de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) sobre la ejecución presupuestaria y la deuda pública ha confirmado el cambio de tendencia en el municipio. Tras evaluar la evolución económica entre 2018 y 2025, el organismo ha determinado que la localidad ya no requiere ser objeto de este seguimiento específico al haber superado su situación de riesgo moderado.
La gestión económica de los últimos años ha permitido una reducción significativa de la deuda municipal, cifrada en más de 200 millones de euros. Este saneamiento se ha visto respaldado por la generación continuada de superávits durante los últimos ocho ejercicios y una mejora drástica en los plazos de pago a proveedores, que han pasado de 140 días a una semana.
Entre los indicadores financieros destacados por el organismo supervisor se encuentran una deuda viva equivalente al 19% de los ingresos, un remanente de tesorería del 19% y una capacidad de financiación ajustada del 20%. Asimismo, se ha valorado positivamente la reducción de los pasivos contingentes, incluyendo litigios y sentencias pendientes.




