Alcorcón: Choque político por el transporte público durante las obras de la C-5

El pleno municipal debate la gratuidad del transporte público como alternativa a las incidencias en la línea C-5 de Cercanías, con posturas enfrentadas entre PP y el gobierno local.

Imagen genérica de una vía de tren de Cercanías en la Comunidad de Madrid.
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Imagen genérica de una vía de tren de Cercanías en la Comunidad de Madrid.

El pleno extraordinario de Alcorcón evidenció la división política sobre el transporte público, centrándose en la línea C-5 de Cercanías y las propuestas para mitigar el impacto de las obras.

La sesión plenaria en Alcorcón puso de relieve las diferencias entre las formaciones políticas respecto al transporte público, especialmente en relación con la línea C-5 de Cercanías. El debate se centró en las averías recurrentes de esta línea y la propuesta de hacer gratuitos otros transportes públicos durante las obras de modernización.
El PP había convocado el pleno para abordar la «grave situación» de la C-5, criticando el deterioro de las infraestructuras ferroviarias y exigiendo el cumplimiento de las inversiones prometidas por el Ministerio de Transportes. Sin embargo, el gobierno local, compuesto por PSOE, Ganar Alcorcón y Más Madrid, presentó una enmienda a la totalidad.
La enmienda del gobierno municipal proponía la gratuidad del Metro, autobuses urbanos e interurbanos, y otros servicios de transporte alternativo mientras las obras o incidencias afectaran a la línea ferroviaria. Esta propuesta fue rechazada por el PP, que insistió en su iniciativa original, denunciando «retrasos continuos, averías, incidencias y problemas de mantenimiento» en el servicio de Cercanías.
La moción inicial del PP solicitaba una reunión urgente con el Ministerio de Transportes y el impulso de las inversiones comprometidas para la red de Cercanías, además de estudiar un nuevo apeadero en Fuente Cisneros y un aparcamiento disuasorio junto a Alcorcón Central. Esta iniciativa fue rechazada con los votos de PSOE, Ganar Alcorcón y Más Madrid, frente al apoyo del PP y la abstención de Vox.
La concejala de Transición Ecológica, Movilidad, Educación y Medio Ambiente, Trinidad Castillo, defendió la enmienda del ejecutivo local, criticando que el PP rechazara una propuesta que buscaba evitar que los vecinos «pagaran dos veces las obras». Argumentó que las alternativas de transporte público deben ser accesibles cuando se acometen mejoras necesarias, para que el coste no recaiga sobre los usuarios diarios.
Castillo recordó el incidente en Cuatro Vientos como ejemplo de las consecuencias negativas para los usuarios cuando las administraciones no priorizan el transporte público. Señaló que miles de vecinos de Alcorcón vieron empeorar sus desplazamientos diarios, perdiendo conexiones directas y asumiendo transbordos evitables, y que las medidas propuestas buscaban prevenir que algo similar ocurriera con la C-5.
Por su parte, el portavoz del PP, Roberto Marín Vergara, justificó el rechazo de su partido a la enmienda a la totalidad del gobierno, argumentando que «una enmienda de sustitución viene a tirar por tierra todo el trabajo de un grupo municipal». Sostuvo que la moción original podía haberse mejorado sin necesidad de sustituirla.