Este verano, Alcorcón será testigo de una transformación significativa en el transporte público con el inicio de las pruebas de los nuevos trenes automáticos del Metro de Madrid. Aunque estos convoyes están destinados a la Línea 6, una parte crucial de sus ensayos se llevará a cabo en la Línea 10, que da servicio al municipio a través de las estaciones de Joaquín Vilumbrales y Puerta del Sur.
Los ensayos se realizarán en horario nocturno, cuando la red de Metro permanece cerrada al público, para verificar el funcionamiento de los nuevos sistemas de señalización, comunicaciones y control que permitirán la circulación automática. El primer tren de los 48 fabricados por CAF ya ha superado su validación industrial y se someterá a un calendario de pruebas.
Durante esta fase inicial, los trenes circularán con un maquinista a bordo y las pruebas se desarrollarán exclusivamente por la noche, garantizando que no haya impacto en el servicio habitual de viajeros. Esto significa que la Línea 10, una conexión vital para Alcorcón con la capital, se convertirá en escenario de modernización del suburbano madrileño.
La Comunidad de Madrid ha invertido más de 531 millones de euros en la adquisición de estos 48 trenes. Se espera que en la Línea 6 aumenten la capacidad de transporte hasta un 70% y reduzcan la frecuencia de paso a dos minutos. Cada convoy tendrá seis coches, medirá más de 109 metros y podrá transportar 1.385 pasajeros, un 17% más que los modelos actuales. Alcanzarán una velocidad máxima de 110 km/h y reducirán el consumo energético en torno a un 20%.
Una de las novedades más destacadas será la desaparición de la cabina de conducción tradicional, ya que los trenes operarán de forma automática una vez entren en servicio en la Línea 6, previsto para 2027. Las pruebas en la Línea 10 servirán para comprobar aspectos de seguridad, fiabilidad, comportamiento dinámico, confort e integración con otros sistemas ferroviarios.
La automatización de la Línea 6 también contempla la instalación de puertas de andén en sus 28 estaciones y la adaptación de infraestructuras. Metro de Madrid está formando a su plantilla para este cambio tecnológico, asegurando que la redistribución de maquinistas no implicará la supresión de puestos de trabajo. Alcorcón jugará un papel relevante en esta fase previa, probando la tecnología que definirá el futuro del Metro de Madrid.




