La iniciativa busca fomentar la responsabilidad compartida en el mantenimiento de los espacios comunes, como parques, jardines y aceras. Según el consistorio, el uso de bolsas para la recogida inmediata de residuos es fundamental para asegurar un entorno urbano más higiénico y agradable para todos los vecinos.
La normativa municipal vigente, recogida en la Ordenanza reguladora de la tenencia y protección de los animales, prohíbe expresamente que los animales depositen sus restos en zonas destinadas al tránsito peatonal. En caso de producirse, la persona responsable del animal tiene el deber de proceder a su limpieza de forma inmediata.
El incumplimiento de esta norma se considera una infracción leve. Las sanciones previstas pueden oscilar desde un simple apercibimiento hasta una multa económica de 750 euros, dependiendo de la gravedad y las circunstancias del caso según los criterios establecidos en el texto legal.




