La iniciativa, financiada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, busca interpelar el lenguaje cotidiano y la mirada social que juzga negativamente a las personas mayores. La campaña reflexiona sobre cómo términos como “viejo” o “vieja”, aunque definidos por la RAE como de “avanzada edad”, se utilizan a menudo con connotaciones de pérdida, deterioro o pasividad.
Se subraya que el valor de una persona no disminuye con los años, al igual que ciertos objetos ganan aprecio con el tiempo por su historia. Cumplir años no debe afectar la dignidad, autonomía ni el ejercicio de los derechos de las personas mayores.
Cumplir años no reduce el valor de una persona ni debe afectar al reconocimiento de su dignidad, su autonomía, su capacidad para tomar decisiones o el ejercicio de sus derechos.
La campaña se complementa con un nuevo episodio del podcast Más Vidas Para Tu Vida, que cuenta con la participación de la escritora y gerontóloga Anna Freixas. Freixas, autora de Yo, vieja, aborda críticamente los estereotipos del envejecimiento y reflexiona sobre cómo el lenguaje influye en la percepción de esta etapa vital, recordando que la edad por sí sola no determina las capacidades ni aspiraciones de una persona.




