Las instalaciones albergan actualmente a más de 300 personas procedentes de una decena de municipios, entre ellos Robledo de Chavela, Hoyo de Pinares, Colmenar del Arroyo, Cenicientos, Valdemaqueda y Pelayos de la Presa. El dispositivo se activó ante la necesidad de realojar a vecinos afectados por la alta densidad de humo y la mala calidad del aire en sus zonas de origen.
El operativo humanitario, coordinado por diversas instituciones, ofrece servicios de manutención, atención médica y apoyo psicológico. La gestión del centro incluye la colaboración de la Policía Local de Las Rozas, que supervisa el control de accesos, y de los servicios sanitarios del SAMER, que adaptan las dietas y tratamientos a las necesidades específicas de los usuarios.
Un aspecto destacado del dispositivo es la atención a los animales domésticos. Más de medio centenar de mascotas conviven en el recinto bajo la supervisión de la protectora Abrazo Animal y la Federación de Protectoras de la Comunidad de Madrid. Este servicio incluye triajes veterinarios y áreas diferenciadas para garantizar el bienestar de los animales y reducir el estrés de sus propietarios.
A pesar de la cobertura de las necesidades básicas, los evacuados expresan desgaste emocional debido a la incertidumbre sobre el estado de sus propiedades y la falta de información unificada. Para mitigar este impacto, se han habilitado zonas de descanso y áreas de ocio infantil, donde se realizan talleres y actividades culturales para los menores desplazados.




