El objetivo principal de esta iniciativa es restaurar, con la mayor celeridad posible, las condiciones de seguridad y funcionalidad de estas vías una vez finalizadas las actuaciones de emergencia y siempre que la evolución de la situación lo permita. El Gobierno regional intervendrá en un total de 13 carreteras de la red viaria autonómica.
Las actuaciones se centrarán en vías como la M-501, M-507, M-510, M-512, M-521, M-531, M-533, M-537, M-539, M-540, M-541 y M-855, afectando a diversos tramos en municipios como Aldea del Fresno, Villa del Prado, Navas del Rey, San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa, Robledo de Chavela, Santa María de la Alameda, Colmenar del Arroyo, Valdemaqueda, Peralejo, Fresnedillas de la Oliva, Valdemorillo y Chapinería.
El plan contempla la reposición y renovación de la señalización vertical, la recuperación de marcas viales y pintura, la rehabilitación del firme y el asfaltado, así como la sustitución de elementos de balizamiento y sistemas de contención dañados por el fuego o las altas temperaturas.
Asimismo, se llevarán a cabo labores de limpieza, retirada de restos, revisión de márgenes y cunetas, y reparación de infraestructuras viarias afectadas. Los técnicos también evaluarán los daños derivados del tránsito de vehículos de emergencia y maquinaria pesada durante las labores de extinción.
Los trabajos se ejecutarán de forma progresiva, priorizando los tramos según el grado de afectación y las necesidades de seguridad. La Dirección General de Carreteras establecerá el orden de intervención tras una evaluación técnica de cada vía. El objetivo final es restablecer la movilidad, reforzar la seguridad vial y devolver la red viaria a sus óptimas condiciones de circulación.




