La muestra, dedicada al prehistoriador Luis Gerardo Vega Toscano, se centra en el yacimiento de El Vellón, uno de los testimonios más significativos de la presencia humana en el interior peninsular durante el Paleolítico superior, una época marcada por un clima considerablemente más frío que el actual.
Como parte de la iniciativa 'El presente de la arqueología madrileña', la exposición acerca al público los resultados de investigaciones arqueológicas relevantes. Una selección de materiales, coordinada por Elena Carrión y Paloma de la Peña, permite conocer la vida cotidiana, la subsistencia y la capacidad de adaptación de este grupo humano a un entorno exigente.
Entre las piezas expuestas destacan útiles de piedra elaborados en sílex y cristal de roca, industria ósea y adornos personales como cuatro caninos de zorro perforados. También se exhiben puntas de azagaya, proyectiles utilizados en actividades cinegéticas.
La investigación también ha analizado la microfauna del yacimiento, identificando el topillo nórdico (Microtus oeconomus), un roedor característico de ambientes fríos cuya presencia aporta valiosa información sobre las condiciones climáticas de la región al final del Paleolítico.
Con motivo de la exhibición, el MARPA ha editado una publicación divulgativa que reúne trabajos de especialistas para profundizar en los hallazgos del Abrigo del Monte.




