La actividad central del evento consistió en la elaboración de pictogramas de diversos edificios municipales, como el ayuntamiento, la iglesia, el parque y la escuela infantil. Estos diseños, caracterizados por sus colores vivos y fácil reconocimiento, serán instalados próximamente en sus respectivas ubicaciones para mejorar la accesibilidad cognitiva de todos los ciudadanos.
Iniciativas como esta son fundamentales para visibilizar el Trastorno del Espectro Autista (TEA), una condición del neurodesarrollo que forma parte de la diversidad humana. El TEA se manifiesta principalmente en diferencias en la comunicación social, la interacción con el entorno y patrones de comportamiento o intereses que pueden ser más restringidos o repetitivos.
Se estima que el autismo está presente en aproximadamente el 1% de la población, aunque las cifras pueden variar según los estudios y los criterios diagnósticos. Cada persona dentro del espectro es única, con sus propias capacidades, necesidades y formas de percibir el mundo.
Aunque el TEA suele identificarse en la primera infancia, acompaña a la persona a lo largo de toda su vida. Con los apoyos adecuados y entornos accesibles, las personas autistas pueden desarrollar plenamente su autonomía y participar activamente en la sociedad. Con este tipo de actividades, Redueña reafirma su compromiso con la concienciación, la accesibilidad y la construcción de una comunidad más inclusiva para todos.




