Bajo el título El Grabado en L’Atelier du Jardin, la exposición de Juan Carlos Tedesco en Alameda del Valle mostró una cuidada selección de obras que resaltan la técnica del grabado. Esta disciplina artística, profundamente ligada al trabajo manual y a la memoria material, fue el eje central de la muestra.
La exposición, que tuvo lugar del 1 al 10 de abril, permitió a los asistentes de esta localidad de la Sierra de Guadarrama descubrir el particular estilo del artista, de origen argentino y francés. Las piezas fueron creadas en un espacio singular: un cobertizo restaurado en un jardín, reflejo de años de dedicación a las artes gráficas.
“"El grabado es huella y resistencia. Es memoria. Como en la vida, la belleza está en los matices."
La técnica del grabado implica incidir o tallar una imagen sobre una superficie como metal, madera o linóleo, para luego transferirla al papel mediante tinta y presión. Este proceso, que exige precisión y paciencia, convierte cada obra en una pieza única donde el gesto del artista queda plasmado de forma duradera.
A lo largo de su carrera en las artes gráficas, Tedesco ha sido testigo de la evolución del oficio, pasando de métodos tradicionales a la era digital. Sin embargo, su trabajo actual reivindica la simplicidad de los procesos manuales y la conexión con los orígenes del arte. Formado en Madrid y París, ha estudiado con grabadores como Fernando de Manzarbeitia en el Círculo de Bellas Artes de Madrid y Erik Kirksaether en Las Vistillas.




