La jornada comenzaba al amanecer en la plaza del pueblo, donde el aguacil anunciaba el inicio de las actividades. Los participantes, ataviados con vestimenta tradicional y provistos de herramientas agrícolas, compartieron galletas y bollos con anís y vino dulce antes de dirigirse al prado elegido para la siega de la avena.
En el prado, los voluntarios, armados con hoces, procedieron a segar la avena, depositándola en grupos para atarla y guardarla. Esta actividad es un homenaje a las labores agrícolas tradicionales y a la cultura rural de la región, culminando con la recogida de la mies para su posterior trilla.
Paralelamente, se ofreció una demostración de elaboración de escobas sonjera y un almuerzo típico que incluyó chorizo de olla y torreznos, acompañado de jotas. El evento, abierto a todos, permite a los asistentes sumergirse en la historia y tradiciones rurales de El Berrueco.
Tras la siega, se repusieron fuerzas con el almuerzo, y al finalizar, las joteras locales ofrecieron una Jota de Segadores en la Plaza del pueblo. La tradición de la trilla, con bueyes de la sierra y al son de la jota, se podrá ver en la Feria Agroecológica de septiembre.
Esta jornada de siega forma parte de un programa anual que incluye el arado y la siembra del cereal entre octubre y noviembre, y en junio, la tradición del esquileo con profesionales y la recreación de la preparación de la lana.




