La estrategia busca sustituir el uso de maquinaria pesada por una técnica milenaria que permite limpiar áreas de difícil acceso de manera eficiente. El proyecto, que comenzó el 14 de mayo en el entorno del Arroyo Matarrubias, tiene como objetivo principal reducir la acumulación de biomasa seca y minimizar el riesgo de incendios forestales ante la llegada de las altas temperaturas.
El cronograma de trabajo contempla un desplazamiento del ganado por el casco urbano el próximo 16 de mayo, con destino al Parque del Río. Tras una estancia de diez días en esta zona, los animales finalizarán su labor en los cortafuegos cercanos a la urbanización Sierra Real, completando un ciclo de un mes de actividad preventiva.
Además de la seguridad, esta gestión forestal aporta beneficios ambientales significativos, como la eliminación de la contaminación acústica y la reducción de emisiones contaminantes. El abono natural del terreno y la dispersión de semillas favorecen la regeneración del suelo, consolidando un modelo de economía circular que refuerza el compromiso del municipio con la sostenibilidad.




