Peregrinación de 40 km: De El Escorial a la Virgen del Cubillo

Un grupo de 53 personas completó la exigente ruta de casi 40 kilómetros y 900 metros de desnivel positivo hasta la ermita abulense.

Imagen genérica de un grupo de excursionistas ascendiendo un sendero oscuro con luces frontales.
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Imagen genérica de un grupo de excursionistas ascendiendo un sendero oscuro con luces frontales.

Un grupo de 53 participantes completó la tradicional marcha de casi 40 kilómetros y más de 900 metros de desnivel positivo, que une San Lorenzo de El Escorial con la ermita de la Virgen del Cubillo en Aldeavieja (Ávila).

La madrugada del pasado domingo 14 de junio, 53 personas iniciaron con gran ilusión la marcha que une San Lorenzo de El Escorial con la ermita de la Virgen del Cubillo, situada en Aldeavieja (Ávila). La ruta, de casi 40 kilómetros y con un desnivel positivo superior a los 900 metros, tiene constancia de realizarse desde los años 60 e incluso antes.
La aventura comenzó en los Soportales, donde algunos tomaron un café con churros antes de emprender el ascenso hasta el Alto de Malagón. Aún a oscuras, los participantes, equipados con linternas y bastones, pudieron disfrutar de las luces de Madrid mientras avanzaban por este exigente tramo inicial.
Tras reagruparse en la Fuente de las Negras y continuar hacia la Casa de la Cueva, camino de Peguerinos, el grupo sumó dos integrantes más. La marcha prosiguió hasta el Cerro de las Damas, donde se hizo una breve parada para asegurar la cohesión del grupo, bajo el lema 'nadie se queda atrás'.
La caminata, que se prolongó durante unas 10 horas, incluyó una parada en la finca La Cepeda para reponer fuerzas con un bocadillo. A pesar de la dificultad moderada, el esfuerzo se notaba en el cuerpo, pero las espectaculares vistas, la retama en flor y el intenso olor a tomillo amenizaban el recorrido.
Posteriormente, se dirigieron a la finca El Bercial y al refugio Majada Los Lobos, donde los portadores liberaron la carga de un melón que, según relatan, supo a gloria. En el refugio, dejaron constancia de su paso en el cuaderno de visitas.
Con las energías renovadas, y habiendo completado la mitad del camino, iniciaron el ascenso al cerro de San Bernabé. La travesía continuó por veredas y campo a través, hasta llegar a un punto junto a la carretera de El EspinarÁvila, donde voluntarios de la organización ofrecieron un tentempié y agua.
Finalmente, tras divisar la torre de la ermita después de pasar una cantera, los 14 kilómetros restantes se hicieron duros. El orgullo, el compañerismo y un último esfuerzo condujeron a la emotiva llegada a la ermita de Nuestra Señora del Cubillo.
En la ermita, los peregrinos dieron gracias a la Virgen y admiraron su tamaño y rica decoración interior. El bar, regentado por el marido de la santera, ofrece botellines bien fríos. La santera explicó la devoción a la Virgen del Cubillo, cuya advocación mariana proviene de un 'cubillo' colgado en un árbol donde se apareció a un pastor. La Romería se celebra el 8 de septiembre, y varios municipios realizan esta caminata en distintas fechas.
Tras recibir las credenciales, la jornada concluyó con una comida de hermandad en la Sidrería de Llovio en San Lorenzo. A pesar de las ampollas y el dolor, los participantes concluyeron que 'estas locuras merecen la pena'.