Madrid restaura sus bosques vulnerables ante el cambio climático

La Comunidad de Madrid invierte más de 1,6 millones de euros en un plan de restauración ecohidrológica para proteger zonas forestales de la erosión y fenómenos extremos.

Imagen de un bosque frondoso en la Sierra de Guadarrama con un arroyo y luz solar.
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Imagen de un bosque frondoso en la Sierra de Guadarrama con un arroyo y luz solar.

La Comunidad de Madrid ha iniciado un ambicioso plan de restauración de zonas forestales vulnerables, con una inversión superior a 1,6 millones de euros, para hacer frente al aumento de fenómenos meteorológicos extremos.

Los montes de la región madrileña se enfrentan a un reto cada vez más urgente: resistir el impacto de episodios meteorológicos extremos como lluvias torrenciales o sequías prolongadas, fenómenos que se repiten con mayor frecuencia. Para hacerles frente, la Comunidad de Madrid ha puesto en marcha un proyecto de restauración ecohidrológica en áreas forestales con riesgo de erosión.
Las actuaciones forman parte del Plan de Impulso Forestal Madrid Forestal, una iniciativa del Gobierno regional orientada a mejorar la gestión, la conservación y la innovación en el patrimonio natural de la región. El objetivo principal es lograr que los ecosistemas forestales sean capaces de cumplir su función hidrológica natural: absorber el agua, evitar la erosión del suelo y reducir al mínimo los daños que pueden ocasionar tanto las inundaciones como los periodos de extrema sequía.
El primer enclave donde se han iniciado los trabajos es el monte de utilidad pública Los Robledos, situado en el municipio de Rascafría, en la Sierra de Guadarrama. Técnicos de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior han comenzado con una intervención integral que abarca varias actuaciones complementarias, como el relleno del cauce del arroyo, la construcción de una escollera, la estabilización del terreno, un dique de cierre y un cerramiento para proteger la zona del paso del ganado.
Los expertos también llevarán a cabo tratamientos selvícolas en las masas de rebollo y se colocarán cuatro disipadores de energía diseñados para frenar la capacidad erosiva del agua. El proyecto se completará con la plantación de más de cien árboles autóctonos: abedul, fresno, cerezo y chopo, protegidos con fundas individuales.
Más allá de Rascafría, los técnicos del Gobierno regional han llevado a cabo intervenciones similares en otros puntos de la comunidad. Las antiguas canteras de Alpedrete, de la Dehesa de la Golondrina en Navacerrada y de Becerril de la Sierra han sido objeto de trabajos de recuperación ambiental. También se han realizado labores en dos humedales de especial valor: el de El Campillo, en Rivas Vaciamadrid, y el de Soto de las Cuevas, en Aranjuez.
Una de las actuaciones más llamativas es la que se está desarrollando en Tres Cantos, en los terrenos afectados por el incendio forestal que arrasó parte del municipio en agosto del año pasado. La restauración de estas zonas quemadas es prioritaria, ya que el fuego deja el suelo sin cubierta vegetal y lo expone a una erosión mucho mayor ante cualquier episodio de lluvia intensa.
El plan prevé ampliar la restauración de las canteras de Alpedrete y acometer la rehabilitación de trece humedales de especial relevancia, enmarcadas dentro del proyecto europeo LIFE HumedalES. Los humedales son entornos fundamentales para regular el ciclo hidrológico, albergar especies protegidas y actuar como barreras naturales frente a inundaciones.
El conjunto de estas actuaciones responde a una visión más amplia de anticiparse al deterioro medioambiental. En un contexto en el que los veranos son cada vez más secos y los episodios de lluvia intensa más violentos, la restauración preventiva de los montes se convierte en una herramienta clave para proteger tanto el medio natural como a los propios municipios.