Vecinos de la zona han expresado sus quejas a través de redes sociales y directamente al Canal, describiendo un fuerte "olor a lejía" y un "mal sabor" en el agua suministrada. Estas incidencias comenzaron a detectarse el pasado domingo.
Fuentes del Canal de Isabel II han explicado que la causa de esta alteración se debe a "una maniobra" realizada en los filtros de carbón activo de la ETAP de Santillana durante la mañana del domingo.
A pesar de los cambios perceptibles en el agua, la empresa pública ha asegurado que esta "sigue siendo potable y apta para el consumo". Por ello, se ha confirmado que la incidencia no compromete la seguridad ni la calidad sanitaria del suministro.
Para solventar la situación y restablecer las condiciones habituales del servicio, el Canal de Isabel II ha iniciado labores de purga en diferentes puntos de la red desde el lunes. El objetivo es eliminar de forma definitiva las alteraciones detectadas y normalizar el suministro en las localidades afectadas.




