La intervención se ha vuelto necesaria debido al deterioro de la cubierta actual, donde el desplazamiento de las chapas metálicas ha provocado filtraciones, humedades y daños en el interior del inmueble. Fuentes municipales han señalado que la decisión de actuar ahora busca prevenir problemas mayores y evitar un incremento innecesario en los costes de mantenimiento futuros.
Esta actuación muestra el compromiso con la cultura y la eficiencia, aprovechando los recursos disponibles para acometer inversiones necesarias que protegen el patrimonio municipal y mejoran el día a día de los vecinos.
El proyecto de mejora incluye la retirada de los elementos dañados y la instalación de un nuevo acabado de zinc que cumple con la normativa vigente. Además, se incorporarán soluciones impermeables de alta durabilidad. Estas medidas están diseñadas para eliminar las filtraciones, optimizar las condiciones de uso del espacio y prolongar la vida útil de la infraestructura. Se estima que las obras tendrán una duración de 90 días hábiles.




