El matador extremeño Tomás Angulo resultó herido de gravedad el pasado sábado en la plaza de toros de Moralzarzal, donde participaba en la segunda fase de la Copa Chenel. Sufrió dos cornadas que comprometieron seriamente su arteria femoral. Tras una intervención quirúrgica de casi dos horas en la UVI móvil, debido a la extensión de los daños internos, fue trasladado al Hospital General de Villalba, ingresando en estado de shock.
El incidente ocurrió con el segundo toro de la tarde, de la ganadería de Valdefresno. Al ser cogido por el animal mientras toreaba con la muleta, Angulo sufrió una importante hemorragia en el rostro. El parte médico detalló una herida por asta de toro en la parte superior del muslo izquierdo, con una trayectoria ascendente de unos 20 centímetros, que afectó aproximadamente 7 centímetros de la arteria femoral, además de provocar desgarros musculares.
A pesar de la gravedad del primer impacto, el diestro, originario de Almendralejo, continuó en el ruedo y sufrió una segunda cogida. Los exámenes posteriores revelaron que una herida en la cara posterior del muslo izquierdo, de unos 15 centímetros, reviste mayor peligro clínico al haber alcanzado directamente el fémur y causar severos destrozos musculares. También se registraron contusiones en el hemitórax derecho, heridas en cuero cabelludo y cara, y un varetazo en el muslo derecho.
“"El varetazo al que aludía el parte se ha inflamado durante la noche y podría provocarle un espasmo (se estrecha) o trombosis (se obstruye) en la arteria. Hoy valorarán si intervenirle de su pierna derecha, que es la sana."
El equipo médico que atiende a Tomás Angulo está considerando una segunda intervención debido al riesgo de espasmo o trombosis, tras observar una inflamación en la zona afectada. Según informa Carmelo López para la publicación Aplausos, la inflamación nocturna del varetazo podría causar complicaciones arteriales. La pierna derecha, al ser la no afectada, será evaluada para determinar la necesidad de una nueva operación.
Angulo permanece bajo estricta observación médica en el Hospital de Villalba. La recuperación se prevé larga tras este sobrecogedor percance. Se reporta que en la pierna izquierda, a pesar de la gravedad, "lleva un tabaco que podría haber sido mucho peor", con todos los isquiotibiales arrancados y el muslo izquierdo partido, habiendo desgarrado el sartorio sin tocar vasos importantes, lo cual se considera un milagro.




