La reciente victoria del Rayo Majadahonda, que culminó con su ascenso el pasado 3 de mayo, ha sido recibida con gran entusiasmo por la afición. La temporada estuvo marcada por momentos de tensión, incluyendo la pérdida de una ventaja de nueve puntos y la necesidad de recomponerse en las últimas jornadas. La ayuda de un filial del Real Madrid, que ganó en Matapiñonera, fue clave para allanar el camino hacia el éxito.
El partido decisivo, celebrado en una "mañana dominical y jubilosa", congregó a numerosos aficionados, quienes compartieron la pasión por el equipo. La entrega de los jugadores fue evidente desde el inicio, con un arranque eléctrico que generó nerviosismo y expectación en las gradas.
“"Mis críticas son siempre amigables, un poco pescozón o pellizco de monja. Porque en fútbol pocas cosas amo más que este Rayito."
La euforia tras el pitido final llevó a algunos seguidores a invadir el campo, un gesto que, aunque incívico, fue interpretado como una muestra de la profunda emoción vivida. Este momento recordó a otros hitos históricos del club, como el ascenso del 27 de mayo de 2018.
Ante este éxito, la afición y algunos miembros del club han expresado su deseo de que la dirección no desmantele el equipo. Se solicita que se refuerce la plantilla y se mantenga la base actual, destacando la importancia de la continuidad del entrenador, quien ha sabido infundir energía al equipo en momentos cruciales.




