La caída de varias arizónicas, de gran tamaño, provocó el derribo del muro de una urbanización en Majadahonda, ocupando varias plazas de aparcamiento. Los restos, que incluyen troncos, ramas y cascotes, permanecen en la zona varios meses después del incidente, generando preocupación entre los vecinos por la seguridad y la inutilización del espacio público.
La zona afectada se encuentra en la entrada de la Travesía de la Estación, esquina con la calle Zepol, un punto de tránsito habitual para padres que llevan a sus hijos al colegio María Auxiliadora y para quienes se dirigen a la Estación de Cercanías. La urbanización implicada, El Rocío del Plantío, tiene su acceso principal por la calle Virgen de Icíar.
Aunque los bomberos actuaron inicialmente para despejar la vía principal, la responsabilidad de la retirada completa de los escombros recaería en la comunidad de propietarios, según se desprende de la situación. Se recuerda que durante la Filomena, el Ayuntamiento de Madrid se hizo cargo de desperfectos comunitarios, pero la gestión de árboles caídos de propiedad privada recayó en sus dueños.
Los residentes instan a la comunidad de propietarios a actuar con celeridad para recuperar tanto el muro dañado como las plazas de aparcamiento afectadas. Existe la preocupación de que la situación persista hasta el invierno, y se cuestiona la falta de intervención de los municipales de Majadahonda ante el prolongado estado de abandono en una zona de alto tránsito peatonal y vehicular.




