La medida, anunciada por el Consistorio, busca poner fin a las conductas incívicas que deterioran la limpieza y el bienestar del municipio. Para asegurar el cumplimiento de la normativa, la Policía Local ha puesto en marcha “importantes batidas” en las áreas más problemáticas, combinando la presencia de agentes a pie con el uso de tecnología avanzada como los drones.
Estas acciones se concentran en los puntos donde se ha detectado una mayor acumulación de excrementos y donde los vecinos han expresado sus quejas a través de las redes sociales y la aplicación municipal eÁgora. El Ayuntamiento ha enfatizado que la aplicación de estas sanciones es una realidad, desmintiendo cualquier rumor sobre la seriedad de la iniciativa.
“"No nos queda otra que hacer cumplir la normativa y demostrar a los vecinos que ser incívico en Galapagar tiene consecuencias. Todos queremos un pueblo limpio y cuidado y no es justo que, por la irresponsabilidad de unos pocos, el resto tengamos que ver nuestras calles en el estado que no queremos."
Como ejemplo de la efectividad de estas medidas, el Consistorio ha hecho pública una de las denuncias tramitadas por la Policía Local. Un residente fue sorprendido el pasado día 7 en la calle Escorial, frente al colegio Carlos Ruiz, cuando intentaba marcharse sin recoger los excrementos de su perro, lo que resultó en una multa de 750 euros.




