La iniciativa, que busca mantener la limpieza del municipio, ha sido confirmada por el Ejecutivo local, desmintiendo rumores sobre su implementación. La vigilancia se realiza mediante patrullas a pie y el uso de drones, concentrándose en las zonas más afectadas por esta problemática.
Un incidente reciente en la calle Escorial, frente al Colegio Carlos Ruiz, llevó a la imposición de una multa de 750 euros a un propietario que fue sorprendido por la Policía Local dejando los desechos de su perro sin recoger. Esta sanción, interpuesta el pasado 7 de abril, es un claro ejemplo de la determinación municipal.
“"No nos queda otra que hacer cumplir la normativa y demostrar a los vecinos que ser incívico en Galapagar tiene consecuencias. Todos queremos un pueblo limpio y cuidado y no es justo que, por la irresponsabilidad de unos pocos, el resto tengamos que ver nuestras calles en el estado que no queremos."
Además de la vigilancia activa, los ciudadanos están colaborando activamente reportando incidentes a través de redes sociales y la aplicación eÁgora, lo que refuerza el control sobre las actitudes incívicas que afectan la higiene urbana.




