La undécima edición de este certamen, organizado por el Ayuntamiento de Galapagar, ha reconocido a dos autores por sus contribuciones a la reflexión sobre la violencia de género. El concurso utiliza la literatura como un medio para visibilizar esta problemática y promover una sociedad más consciente y comprometida.
En la categoría de adultos, el premio al mejor microrrelato fue otorgado por la obra Cansada de guardar secretos. Por otro lado, el galardón al mejor microrrelato galapagueño recayó en la obra Olivia.
Dejó de ser invisible cuando la casa, cansada de guardar secretos, empezó a crujir su nombre. Él creyó que era el viento, pero era su fuerza abriéndose paso entre las grietas.
El acto de entrega de premios contó con la presencia de participantes y finalistas, así como de representantes municipales y personal del Punto de Violencia y de la Biblioteca Ricardo León, entidades que colaboran en la organización del evento.
Me llamo Olivia y creo en las hadas que me rozan el aire. Danzan conmigo en la dicha y en la pena, guardan llaves de luz para mis grietas. Pero el mundo se vuelve noche cuando el amor pesa como yugo y la voz se encoge.
Este concurso se consolida como una plataforma importante para la concienciación social, implicando a la comunidad en la lucha contra la violencia de género a través de la expresión artística y literaria.