Tres Cantos reducirá el IBI al mínimo legal en 2026 y ampliará bonificaciones

La medida fiscal beneficiará a 1.800 familias del municipio madrileño, generando un ahorro estimado de 700.000 euros para los contribuyentes.

Imagen genérica de una mano con calculadora sobre documentos financieros, simbolizando la reducción de impuestos.
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Imagen genérica de una mano con calculadora sobre documentos financieros, simbolizando la reducción de impuestos.

El Ayuntamiento de Tres Cantos ha anunciado una significativa rebaja del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) para 2026, estableciendo el tipo impositivo en el mínimo legal y extendiendo las bonificaciones para aliviar la carga fiscal de los hogares.

Esta política fiscal, que entrará en vigor en 2026, se estima que generará un ahorro de 700.000 euros para los contribuyentes del municipio. La medida impactará directamente en 1.800 familias, que verán reducida su cuota del IBI.
El Consistorio ha fijado el tipo impositivo general en el 0,4%, el nivel más bajo permitido por la normativa vigente. Esta reducción se aplicará de forma generalizada a todos los propietarios de inmuebles en Tres Cantos.
Además de la rebaja general, se han reforzado las bonificaciones existentes. Los principales colectivos beneficiados incluyen a familias numerosas, personas con discapacidad y hogares con instalaciones fotovoltaicas. En estos casos, las reducciones pueden alcanzar hasta el 40% del importe total del impuesto. Más de 1.000 familias numerosas se beneficiarán de descuentos del 50% o del 75%, dependiendo de su categoría.
Esta decisión se enmarca en una estrategia fiscal diseñada para compensar el impacto de la nueva tasa de basuras de carácter estatal. El Gobierno municipal busca mantener una presión fiscal baja, a pesar del aumento de las obligaciones tributarias externas, asegurando que Tres Cantos continúe entre las ciudades con menor carga impositiva.
Ante el crecimiento demográfico y urbanístico constante del municipio, el Ayuntamiento apuesta por una gestión que optimice los recursos sin incrementar la presión fiscal sobre los residentes. El objetivo es que el aumento del parque de viviendas y de la población se traduzca en una mejora de los servicios, y no en un incremento de impuestos.