Las llamas han reducido a cenizas la fábrica Maíz Maya en Alcobendas durante la madrugada. El incendio, aunque no ha causado heridos, ha devastado las instalaciones y ha dejado en una situación de incertidumbre a los 46 trabajadores de la planta, que llevaba más de 10 años en funcionamiento.
La alcaldesa de Alcobendas, Rocío García Alcántara, ha sido informada del suceso y ha calificado el aviso como uno de esos mensajes que «ningún alcalde quiere leer». A pesar de la magnitud del fuego, el balance más positivo es la ausencia de daños personales, un hecho que la alcaldesa ha destacado como lo más importante.
El operativo de emergencia, compuesto por la Policía Local de Alcobendas y Bomberos Madrid, ha trabajado intensamente en la extinción del incendio. El Ayuntamiento ha expresado su agradecimiento por la labor realizada por los servicios de emergencia.
García Alcántara ha trasladado personalmente el apoyo del consistorio a Edgar Reyes, responsable del proyecto, a quien conoció durante su campaña electoral. La alcaldesa ha reconocido el «esfuerzo y la ilusión» detrás de la fábrica y se ha comprometido a estar «a su lado para ayudarles, proteger el empleo y hacer todo lo posible para que Maíz Maya vuelva a levantarse cuanto antes».
La principal preocupación tras el siniestro es el futuro de los 46 empleados. El Ayuntamiento ha priorizado la protección del empleo, aunque por el momento no se han detallado medidas concretas más allá del compromiso de acompañamiento a la empresa.
Este suceso ocurre poco después de otro incendio registrado en el kilómetro 24 de la A-1 a su paso por San Sebastián de los Reyes, que obligó al desalojo de fincas colindantes y en cuya extinción participaron varias dotaciones de Bomberos de la Comunidad de Madrid, Guardia Civil y Policía Local.




