El documento, presentado como un acuerdo para impulsar inversiones en el municipio, ha sido objeto de un análisis crítico por parte de Ganemos. Según el grupo, el protocolo establece una voluntad de colaboración entre ambas administraciones, pero sin implicar obligaciones específicas, lo que limita su efectividad como herramienta de gestión pública.
Aunque el protocolo menciona una inversión de hasta 180 millones de euros en Colmenar Viejo para infraestructuras, sanidad, educación, vivienda y movilidad, la oposición municipal argumenta que muchos de estos proyectos ya estaban planificados o en ejecución. Entre ellos se encuentran el nuevo matadero, valorado en 11,9 millones de euros e incluido en el Programa de Inversión Regional 2022-2026, y la construcción del colegio público de Adelfillas, con un presupuesto de 12,2 millones, cuya parcela fue cedida en 2018. También se menciona el instituto público del barrio de La Estación, cuya ejecución se remonta a compromisos previos.
En el ámbito de la vivienda, el protocolo recoge la promoción de 915 viviendas dentro del Plan Vive. Sin embargo, 282 de estas ya han sido entregadas y el resto se encuentra en diferentes fases de desarrollo, sin que se prevean nuevas actuaciones adicionales. En sanidad, se plantea la colaboración para un nuevo centro de salud y el mantenimiento del Punto de Atención Continuada de urgencias extrahospitalarias, pero sin detallar plazos ni coberturas específicas.
Las críticas de Ganemos también se dirigen al carácter institucional del acto de firma, señalando la ausencia de representantes de otros grupos municipales en la presentación del protocolo. Consideran que el documento responde a una estrategia política vinculada al contexto preelectoral, y subrayan las carencias existentes en servicios públicos del municipio, como la atención sanitaria y las infraestructuras educativas.




