Los hechos ocurrieron cuando los dos hombres intentaron presentar documentación falsificada y suplantar la identidad de una tercera persona. El objetivo de esta maniobra era lograr la regularización de su situación administrativa en España, un intento que fue frustrado gracias a la rápida actuación de los cuerpos de seguridad presentes en las instalaciones municipales.
La coordinación entre la Policía Local y la Policía Nacional resultó determinante para detectar el fraude en el mismo momento en que se estaba produciendo. Esta colaboración entre ambos cuerpos es, según fuentes policiales, un pilar fundamental para garantizar la legalidad y la seguridad en el municipio.
“"Mantenemos tolerancia cero frente al fraude documental y cualquier actuación ilícita contra la legalidad vigente."
La suplantación de identidad y el uso de documentos falsos ante organismos públicos son conductas tipificadas como delito en el ordenamiento jurídico español. Tras el arresto, los dos implicados han quedado a disposición de las autoridades judiciales competentes para responder por sus actos.




