La Guardia Civil ha desarticulado una importante red dedicada a la modificación y posterior venta de armas de fuego. La operación, que se inició tras una primera detención en Colmenar Viejo en febrero, ha concluido con la incautación de un considerable arsenal, incluyendo armas, munición y componentes destinados a la alteración de armamento. El principal detenido adquiría las piezas a través de canales no oficiales y las almacenaba tanto en una vivienda en Mora (Toledo) como en una finca en Colmenar Viejo.
La investigación comenzó el pasado febrero cuando agentes de la Guardia Civil arrestaron a un individuo en Colmenar Viejo. Este primer detenido se dedicaba a transformar armas detonadoras, diseñadas para disparar cartuchos de fogueo, en armas capaces de disparar munición real, vendiéndolas posteriormente por internet. La detención inicial destapó la existencia de un comprador activo, lo que impulsó una investigación más profunda.
Durante los meses siguientes, el análisis de datos permitió identificar a un segundo individuo que presuntamente adquiría este tipo de armamento, así como armas inutilizadas y componentes esenciales para su ensamblaje o modificación. Lo que parecía un caso cerrado se convirtió en el punto de partida de una operación de mayor envergadura.
Tras obtener las autorizaciones judiciales pertinentes, la Guardia Civil llevó a cabo dos registros simultáneos en Mora (Toledo) y en una finca de Colmenar Viejo. Los resultados superaron las expectativas, encontrándose en ambos inmuebles un volumen de material que sugiere una actividad más allá del uso personal o la afición.
En total, se intervinieron ocho pistolas y revólveres, seis armas largas (incluyendo escopetas y fusiles), una pistola de aire comprimido y tres escopetas de aire comprimido. Además, se decomisaron cuatro armas blancas y una defensa extensible. La cantidad y variedad del armamento intervenido asciende a 14 armas de fuego y 4 de aire comprimido, según el recuento oficial.
Preocupación especial generó la gran cantidad de munición, cartuchos de distintos calibres y numerosas piezas sueltas y componentes destinados a la modificación o ensamblaje de armamento. Este material es crítico, ya que permite convertir armas legalmente inutilizadas en piezas operativas, replicando la actividad del primer detenido.
Concluidas las diligencias, el detenido ha sido puesto a disposición judicial. Se le atribuyen los delitos de tenencia ilícita de armas, depósito y tráfico ilícito de armas de fuego y municiones. La investigación no descarta que parte del material estuviera destinado a la venta, una cuestión que determinará la justicia.
La operación ha sido desarrollada por la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid, y se enmarca en las actuaciones habituales del cuerpo para el control de la circulación ilegal de armamento.




