Un informe técnico-jurídico elaborado por ARBA Tres Cantos ha puesto de manifiesto graves daños ambientales y posibles incumplimientos contractuales derivados de las labores de desbroce realizadas en abril de 2026 en el Parque forestal de los Alcornoques. El estudio ha identificado 323 daños geolocalizados, afectando al 44% de la superficie analizada, lo que sugiere que el número total de afecciones en el parque podría superar los 600 ejemplares.
Según el documento, el uso de maquinaria pesada sin distinción entre vegetación herbácea y leñosa habría provocado un impacto considerable sobre el arbolado y la flora del entorno. Las afecciones documentadas incluyen 164 casos de daño mecánico en troncos, 79 daños mecánicos generales y la destrucción total de 76 ejemplares, además de cuatro bocas de riego.
La asociación señala que el 78,95 % de las afecciones registradas afectan directamente al arbolado, lo que consideran una alteración significativa de la estructura del ecosistema forestal. Entre las especies autóctonas dañadas se encuentran encinas, enebros, quejigos y alcornoques, algunos con hasta 30 años de antigüedad, así como plantaciones ciudadanas realizadas desde los años 90.
El informe subraya la relevancia del momento en que se efectuaron los desbroces, a mediados de abril, coincidiendo con fases críticas del ciclo biológico de la vegetación. La eliminación de la cubierta vegetal durante la floración, según ARBA, reduce la producción de semillas, dificulta la regeneración natural y afecta negativamente a las comunidades de insectos polinizadores al eliminar recursos florales.
Desde una perspectiva jurídica, el informe concluye que los hechos podrían constituir faltas graves y muy graves en relación con el contrato público de mantenimiento de zonas verdes. Se citan el Pliego de Cláusulas Administrativas y el Pliego de Prescripciones Particulares como marco para evaluar posibles responsabilidades, las cuales podrían acarrear penalidades, obligaciones de reposición o indemnizaciones.
ARBA propone una revisión del modelo de gestión de espacios forestales del municipio, sugiriendo la sustitución de desbroces generalizados por intervenciones selectivas y perimetrales, y la posible incorporación de ganado ovino y caprino para compatibilizar la prevención de incendios con la conservación del ecosistema.




