La propuesta normativa, que ha pasado por un periodo de información pública y alegaciones tras su aprobación inicial en junio, introduce cambios significativos para los usuarios particulares. Entre las medidas más destacadas se encuentra la supresión del registro municipal obligatorio y la eliminación de la etiqueta identificativa local, con el objetivo de simplificar los trámites administrativos y evitar duplicidades con la normativa estatal de la Dirección General de Tráfico.
En cuanto a los requisitos de circulación, el texto definitivo establece la edad mínima para conducir estos vehículos en 15 años, descartando la propuesta de rebajarla hasta los 14. Asimismo, la exigencia de contratar un seguro de responsabilidad civil ya no será una obligación municipal específica, remitiéndose en su lugar a lo que disponga la legislación estatal vigente.
El documento también incorpora mejoras en la terminología técnica, unificando las siglas bajo el término VMP, y añade referencias precisas sobre los criterios legales para la graduación de sanciones. No obstante, el proyecto mantiene sin cambios las normativas relativas a la inmovilización temporal de vehículos y al estacionamiento de bicicletas y patinetes en las aceras, tras desestimarse las alegaciones presentadas al respecto.




