El estudio, publicado en el libro Advancing Astrophysics with the SKA II, explica cómo las futuras observaciones podrían distinguir entre distintas hipótesis sobre el origen de los campos magnéticos cósmicos. El trabajo se ha realizado en colaboración con investigadores de la Universidad de Bolonia y del Instituto Nacional de Astrofísica de Italia.
Los campos magnéticos, presentes en estrellas, galaxias y el gas intergaláctico, influyen en la formación estelar y el movimiento de partículas cargadas, pero su origen sigue siendo incierto. La pregunta clave es si surgieron en el universo primordial o se generaron más tarde.
Los investigadores proponen utilizar las señales de radio de galaxias lejanas para estudiar la red cósmica. Al atravesar gas magnetizado, la orientación de la polarización de estas señales gira (rotación de Faraday), aportando información sobre los campos magnéticos. El SKA-Low proporcionará una red más densa de estas sondas que los surveys actuales.
Si algunos campos magnéticos tienen un origen primordial, sus huellas podrían revelar las condiciones físicas de una época muy anterior al brillo de las primeras estrellas. Determinar su origen aportaría nuevas evidencias sobre la física del universo primitivo.
El equipo de Shane P. O'Sullivan en la UCM combina observaciones de radio con simulaciones cosmológicas para estudiar el magnetismo cósmico y prepararse para la era del SKA.
La participación de España en el Observatorio SKA, coordinada por el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), ofrece oportunidades a su comunidad científica e industria. La UCM acogerá a finales de año el encuentro nacional Extragalactic Continuum Science in the SKA Era para preparar a los investigadores para las primeras observaciones del SKA.




