El divorcio ante notario permite a determinados matrimonios poner fin a su relación sin necesidad de acudir al juzgado. Alejandro Gilabert, abogado especializado en Derecho de Familia y responsable de Civilis Abogados, explica cómo funciona este procedimiento y por qué puede resolverse en pocos días cuando existe acuerdo entre los cónyuges.
Desde la entrada en vigor de la Ley de Jurisdicción Voluntaria en 2015, los matrimonios que cumplen determinados requisitos pueden divorciarse directamente ante notario, sin necesidad de iniciar un procedimiento judicial. Esta posibilidad está reservada a los divorcios de mutuo acuerdo en los que no existan hijos menores no emancipados ni hijos mayores con medidas judiciales de apoyo atribuidas a sus progenitores. Además, deben haber transcurrido al menos tres meses desde la celebración del matrimonio y es obligatoria la asistencia de un abogado.
“"El divorcio ante notario no es solo una cuestión de rapidez. Para muchas parejas supone la posibilidad de cerrar una etapa de su vida de forma sencilla, con todas las garantías jurídicas y sin tener que acudir al juzgado."
En Madrid, despachos especializados en Derecho de Familia como Civilis Abogados han incorporado el divorcio notarial a sus servicios habituales. Su responsable, Alejandro Gilabert, abogado colegiado en el Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid desde 2006, cuenta con veinte años de experiencia profesional. Según explica, una de las claves de este procedimiento es la preparación previa del convenio regulador, que permite recoger los acuerdos alcanzados por los cónyuges y organizar la firma ante notario. En su despacho, Gilabert se ocupa personalmente de la preparación jurídica y de acompañar a los clientes durante la firma.
“"Lo importante no es solamente divorciarse rápido, sino hacerlo bien. Un convenio regulador claro, que recoja correctamente los acuerdos de los cónyuges, es fundamental para evitar problemas en el futuro. Por eso, el trabajo del abogado empieza mucho antes de llegar a la notaría."
Una de las principales ventajas del divorcio notarial es la reducción de los plazos. Cuando existe acuerdo entre los cónyuges y se dispone de toda la documentación, la firma puede organizarse aproximadamente en una semana, dependiendo de la disponibilidad de la notaría. También resulta importante conocer previamente el coste total del procedimiento, incluidos los honorarios profesionales y los gastos notariales. En este sentido, Civilis Abogados ofrece su servicio de
divorcio notarial en Madrid por 420 euros en total para los supuestos sencillos, con abogado, notario e IVA incluidos, evitando que los clientes tengan que contratar y abonar ambos servicios por separado.
El divorcio notarial no sustituye al procedimiento judicial en todos los casos, pero ofrece una alternativa para aquellos matrimonios que cumplen los requisitos legales y han alcanzado un acuerdo. Una vez preparado el convenio regulador, los cónyuges comparecen ante notario asistidos por abogado para formalizar la escritura pública de divorcio. Se trata de una opción que, cuando las circunstancias lo permiten, facilita una solución ágil sin renunciar al asesoramiento profesional ni a las garantías jurídicas que exige la ley.