La obra, que celebra la diferencia y la minoría, se presenta como un híbrido de teatro de texto, música en vivo y danza contemporánea. María Velasco vuelve a incorporar música en directo y performance, contando en esta ocasión con la colaboración del cantaor flamenco Al-Blanco y el performer Mario Patrón. El texto y la dirección corren a cargo de la propia Velasco, quien coproduce la obra junto a Pecado de Hybris.
Durante la presentación a los medios, Velasco citó a Joan-Carles Mèlich para definir la infancia como "la patria de la incertidumbre, de la curiosidad", comparándola con un proceso artístico. La dramaturga explicó que el proyecto busca "volver al lugar del crimen", a la experiencia personal en un aula de necesidades educativas especiales, para "cicatrizar ese recuerdo" y reflexionar sobre la escuela como un espacio que puede definir la "normalidad" y el futuro de las personas.
Mantener fuera del alcance de los niños entrelaza las vivencias de infancias no normativas con el quejío flamenco y referencias a maestras del terror como Mariana Enríquez o Stephen King. La obra aborda temas como la venganza, la tiranía de la normatividad, el dolor de la exclusión, la discriminación y el capacitismo, explorando cómo los roles adoptados en la infancia repercuten en la vida adulta.
Mario Patrón describió la obra como "una reacción a la marginación" e invitó al público a "hacer compañía", mientras que Al-Blanco afirmó que la pieza "va a abrir los ojos a muchas personas que han sufrido, pero también a los que han causado ese sufrimiento".




