La Comunidad de Madrid ha sumado un total de 738 medidas de simplificación normativa en su lucha contra la hiperregulación. Además, se encuentra en proceso de ultimar una Ley que incorporará nuevas iniciativas destinadas a aligerar la carga burocrática que soportan tanto ciudadanos como empresas, y que actualmente frena la inversión. Así lo ha destacado la consejera de Economía, Hacienda y Empleo, Rocio Albert, durante un encuentro informativo con medios de comunicación.
La futura norma incluirá mecanismos específicos, como la regla de compensación que establece que cada nueva carga administrativa impuesta a una empresa deberá ser contrarrestada con la eliminación de otra de coste equivalente. Se suman a esto medidas pioneras en España, como las cláusulas de caducidad para las normativas de organización, con el fin de evitar que aquello que ya no es útil persista por inercia.
Asimismo, las nuevas obligaciones normativas solo entrarán en vigor en dos fechas preestablecidas al año: el 2 de enero y el 1 de julio. Esta medida busca ofrecer previsibilidad a las empresas, especialmente a las pymes, para facilitar su planificación y evitar adaptaciones apresuradas a cambios dispersos, inspirándose en el modelo británico.
La Ley también reforzará la Aceleradora de Inversiones, otorgando tramitación preferente y reduciendo a la mitad los plazos para proyectos de especial interés. Regulará, además, los entornos controlados de pruebas, permitiendo a los innovadores experimentar en la región, bajo supervisión, con aquello que la normativa actual aún no contempla. Se están explorando ámbitos como la digitalización, el turismo, el comercio innovador y las tecnologías de la salud.
Con esta iniciativa, la Comunidad de Madrid aspira a utilizar la reducción de la burocracia como un motor de competitividad, alineándose con la evidencia de organismos como la OCDE, que señala que las regiones con una regulación de mayor calidad experimentan un mayor crecimiento y productividad.
Por otro lado, la consejera Albert detalló que la Comunidad de Madrid estructurará su industria en cinco distritos especializados. El objetivo es potenciar las vocaciones de las diferentes zonas de la región, creando entornos cercanos donde las empresas encuentren las condiciones óptimas para invertir, fortalecer sus capacidades, competir y generar empleo.
Estos distritos son: el Norte, enfocado en farma-biotech, ciencias de la vida y audiovisual; el Este, como nodo logístico y de automoción en el Corredor del Henares; el Sur, especializado en industria avanzada, aeronáutica y defensa; el Oeste, en ciberseguridad e Inteligencia Artificial (IA); y la Capital, en servicios avanzados y digitalización.
La colaboración con los ayuntamientos, con los que ya se han iniciado contactos, facilitará que las empresas obtengan ventajas para su instalación o crecimiento en estos corredores económicos. Entre estas ventajas se incluyen bonificaciones de impuestos locales, impulso a la internacionalización y apoyo a la transferencia tecnológica para fomentar la innovación.
El Gobierno regional destinará 850 millones de euros a este nuevo Plan Industrial 2026-2030, lo que supone un incremento del 65% en el presupuesto respecto al anterior. El plan se estructura en seis ejes y 85 medidas, y convierte a la Comunidad de Madrid en la primera CCAA en España en reconocer la contribución de la servindustria a las actividades de alto valor añadido.
Las principales líneas de actuación incluyen la asignación de 110 millones de euros a ayudas para pymes y 66,5 millones a proyectos colaborativos entre empresas, universidades y centros de investigación. Se reservan 50 millones para incorporar la IA, ciberseguridad y robótica al tejido productivo, y se prevé la creación de un Laboratorio 6G, un Nodo de Industria e Innovación en Defensa, Seguridad y Tecnologías Duales, y una inversión de 16 millones para el ecosistema de drones.




