El Consejo de Gobierno ha autorizado esta dotación económica para desarrollar esta línea de ayudas, que introduce nuevos criterios para ajustar la distribución de recursos a las características y necesidades específicas de cada población madrileña. El objetivo es mejorar y modernizar infraestructuras, equipamientos y servicios públicos, especialmente en los pueblos más pequeños.
El plan se articula en tres líneas de actuación. La primera está dirigida a localidades con menos de 20.000 habitantes y considera factores como la renta, el estado de sus instalaciones públicas y el índice de paro. La segunda línea, de dinamización territorial, se enfoca en municipios de menos de 20.000 habitantes que actúan como cabeceras de su entorno, prestando servicios a una población mayor que la empadronada, o que poseen varios núcleos de población diferenciados.
La tercera línea, de carácter supramunicipal, está destinada a las mancomunidades de interés general de la Comunidad de Madrid. Este nuevo plan ajusta la financiación para reducir las diferencias entre localidades y asegurar que todas dispongan de servicios adecuados, teniendo en cuenta el estado de sus infraestructuras y equipamientos.
Desde su inicio en 2025, esta iniciativa ha financiado actuaciones como la renovación del mobiliario en centros de mayores en Alpedrete, el mantenimiento de infraestructuras municipales en El Atazar y gastos de alumbrado público en Batres. También ha cubierto parte del servicio de recogida de residuos urbanos en Becerril de la Sierra.
Los fondos se han utilizado además para adquirir mobiliario para oficinas de Atención al Ciudadano en El Berrueco, mantener la piscina municipal de Brea de Tajo y rehabilitar el albergue de Fuentidueña de Tajo. Otras intervenciones incluyen la mejora de parques y espacios verdes en Pelayos de la Presa, la conservación del centro de mayores de Prádena del Rincón y trabajos en las instalaciones del auditorio de Torres de la Alameda.




