El Consejo de Gobierno ha autorizado estas subvenciones, que cubrirán hasta el 80% de los gastos de reparación y rehabilitación. La medida está dirigida a las personas cuya residencia habitual resultó dañada por el incendio, con el objetivo de recuperar las condiciones necesarias para que puedan volver a habitarla y facilitar su permanencia en sus municipios de origen.
Las ayudas permitirán financiar trabajos de rehabilitación en estructuras, fachadas, cerramientos, acabados e instalaciones de los edificios. Para acceder a ellas, las viviendas deberán contar con la correspondiente autorización administrativa.
Estas ayudas se concederán de forma directa por razón de interés público, social y humanitario, derivado de la emergencia provocada por el fuego.




