Aunque Venus posee una cantidad de energía interna similar a la Tierra, carece de tectónica de placas. El estudio, publicado en Earth and Planetary Science Letters, revela que la litosfera –la capa rígida más externa– presenta diferencias significativas de espesor entre el norte y el sur, afectando al número de volcanes y, consecuentemente, a la pérdida de calor interno del planeta.
El norte de Venus presenta una litosfera más delgada y el doble de volcanes que el sur. "Resulta lógico que una litosfera más delgada facilite la salida del calor interno del planeta mediante un mayor número de volcanes", explica Ignacio Romeo Briones, investigador de la UCM. Esta característica, hasta ahora inadvertida, es crucial para entender cómo Venus pierde calor interno sin un mecanismo de reciclado litosférico como la tectónica de placas terrestre.
Hasta ahora se conocía la existencia de la anomalía BAT (Beta, Atla y Themis), una zona con alta concentración de volcanes. La novedad de este estudio es que el resto del planeta, fuera de BAT, muestra un comportamiento estadísticamente diferente entre el norte y el sur, según indica Marina Mendiburu-Eliçabe, investigadora de la UCM.
Este hallazgo supone un avance importante en el conocimiento de Venus, el planeta terrestre más parecido a la Tierra en tamaño, pero con una evolución geológica completamente distinta. Para el estudio se analizaron datos de gravedad y topografía de la sonda Magallanes de la NASA, lanzada en 1989.
Los datos geofísicos se categorizaron espacialmente y se cruzaron con modelos geofísicos de la litosfera, revelando la diferencia entre el norte y el sur. "De momento no existe una única explicación posible para el origen de la diferencia de espesor litosférico entre el norte y el sur", concluye Javier Ruiz, investigador de la UCM, quien avanza que ya trabajan en diferentes hipótesis.
En el estudio también participan la Universidad de Cádiz, la Washington University in St. Louis y la Technical University de Dinamarca.




